Una casa restaurada en medio de una aldea abandonada,
un poco frecuente lujo para quien busque sacudirse el estrés.
Rescatada del abandono por sus nuevos propietarios, la pequeña
aldea de Loureiro se caracteriza por la ausencia total de ruidos,
excepto los propios del entorno natural que la rodea. El encanto
de la Galicia interior sin renunciar al mar. A sólo 15 minutos
de las playas de Carnota y Muros.
|