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| EL PUEBLO |
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| La aldea de Lariño
se extiende por la ladera de un pequeño valle. Sus principales
atractivos hay que buscarlos en el tipismo popular de sus calles
estrechas y abigarradas, que transcurren en silencio en medio
de casas de piedra y conjuntos de hórreos muy bien conservados.
Tranquilidad y sosiego, bellas panorámicas sobre el océano
desde el faro centenario, y una de las mejores playas de nuestro
litoral completan la oferta de este pequeño pueblo, donde
sus gentes viven al ritmo que marcan las estaciones del año. |
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| LA PLAYA |
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| Un kilómetro y medio
de playa, arena muy fina y blanca. En un extremo, el faro y
el pueblo de Lariño, en el otro extremo, la zona rocosa
de Ancoradoiro, y justo en medio un extenso pinar donde curiosamente
campan a sus anchas gran cantidad de ardillas. Igualmente es
fácil observar el majestuoso vuelo del miñato,
ave rapaz muy abundante en la zona. |
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| EL MUNICIPIO |
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| Pocos ayuntamientos en Galicia
pueden presumir de contar con 22 playas, desde la propia de
Carnota, con más de 7 Km. de longitud, hasta pequeñas
calas de poco más de 40 metros (Gabota, Adeleiro, etc).
Aún así, en Carnota no hay ni un solo hotel, ni
tampoco camping, lo cual nos da una |
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idea del nivel de ocupación de sus playas: bajo durante
todo el año. La oferta turística se circunscribe
a un puñado de alojamientos ofrecidos por particulares
y alguna que otra pequeña pensión. Es evidente
que este pequeño municipio de la Costa de la Muerte (menos
de 5000 habitantes) será el destino ideal de aquellos
que deseen tranquilidad y sosiego ante todo. |
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