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  Inicio Guía Turística Artesanía
Encajes de Camariñas
Cerámica de Buño
El lino
Sombreros de paja

COSTA DA MORTE. Artesanía

ENCAJES DE CAMARIÑAS
Para explicar la introducción del encaje en Galicia, se barajan varias hipótesis.
Una, es la llegada por mar, traído por alguno de los pueblos y que en sus rutas comerciales, se acercaron a nuestras costas, como sucedió con los fenicios, griegos, venecianos o normandos. El profesor Filgueira Valverde defiende la introducción del encaje en Galicia a través de los emigrantes irlandeses del siglo XVI. Tampoco se puede desechar la influencia que tuvo el Camino de Santiago en la expansión de la cultura y las artes. El encaje no fue una artesanía exclusiva de A Costa da Morte, sino que se practicó a lo largo de toda la costa gallega, desde Viveiro hasta A Guarda. El hecho de que se conservara en esta zona pudo ser debido al aislamiento al que estuvo sometida, que permitió que el sistema de economía tradicional perdurase hasta más tarde. El dinero que se sacaba con la venta del encaje servía de complemento a una débil economía de las familias campesinas y marineras. En el año 1921, el importe de todo el encaje vendido en la provincia de A Coruña fue de unos 3 millones de pesetas, exportádose la mayor parte a la isla de Cuba. Se dedicaban a esta labor cerca de unas 20.000 personas, entre mujeres y niñas.

Después de una etapa crítica la práctica de este arte estuvo a punto de desaparecer debido a la transformación social que se estaba viviendo, a la incorporación de la mujer al mundo del trabajo, a la emigración a Europa o al poco valor que se le daba a este tipo de artesanía. Sin embargo, en los últimos años, comenzó un nuevo resurgir que abre un camino de esperanza para que no desaparezca esta tradición que tantos años se lleva practicando en las aldeas y villas de esta comarca costera. A esta recuperación contribuyó mucho la presencia del encaje en exposiciones, muestras o ferias de artesanía que se realizaron dentro y fuera de Galicia, que llevaron a que importantes diseñadores de moda incorporaran este producto a sus modelos. La organización en la villa de Camariñas, a partir del año 1991 de A Mostra do Encaixe de Bolillos, marcó un nuevo hecho histórico en la expansión de esta artesanía. En uno de sus folletos se recogía de esta manera la finalidad de A Mostra: “los objetivos de la feria son básicamente la promoción y la difusión del encaje, el encuentro de todos los sectores relacionados con esta artesanía y el intercambio de ideas, diseños, materiales, técnicas entre artesanos españoles.”

 

La cerámica de Buño
La antigüedad de Buño como pueblo alfarero resulta difícil de demostrar, pero sus orígenes se pueden remontar hasta la Prehistoria, época a la que pertenecen los restos más antiguos encontrados en la comarca. Con la romanización se introduce el torno, que va a suponer un cambio muy importante en la elaboración de las piezas. Pero será a principios de la Edad Moderna cuando la actividad alfarera de Buño comience a recobrar importancia; serán precisamente los alfareros de esta villa bergantiñana los que, en el siglo XVI, hagan las cañerías para la primera traída de agua que se instale en la ciudad de A Coruña.
En los siglos siguientes esta actividad va a más y lleva, al mismo tiempo, al crecimiento del núcleo urbano.
En el Catastro del Marqués de la Ensenada, elaborado a mediados del siglo XVIII, figuraban en Buño 63 talleres, en los que trabajaban un total de 77 alfareros.
Durante el siglo XIX los alfareros constituían el grupo social más numeroso de la parroquia de Buño. El 90% de la población tenía una relación directa con la alfarería. Hacia 1920, había en este pueblo unos 50 alfareros.
A partir de los años sesenta esta actividad sufre una profunda crisis, estando a punto de desaparecer, debido a la competencia en el mercado de productos procedentes de la industria, que sustituían la función de las piezas artesanas. El temor de que esta crisis supusiera la desaparición de una actividad tan antigua y arraigada en la villa motivó la creación de asociaciones de alfareros que lucharon para mantener viva una tradición vinculada a todas las familias del pueblo, dándole un nuevo impulso comercial a través de la realización de A Mostra, que cada año, por el mes de agosto, se hace en la localidad.

Aunque en Buño se continúan haciendo formas tradicionales de clara inspiración céltica, se incorporaron muchas otras modernas. Entre las piezas de más tradición de esta cerámica destacaremos: pucheiros, tarteiras, chocolateiras, xerras, cacheleiros, barreñóns, viradeiras, cuncas y buguinas.

 

El lino
La industria del lino en Galicia viene desde muy antiguo, aunque los datos documentados de su cultivo son de la Edad Media. En Galicia no existió una industria lanera de relevancia;, sin embargo, la artesanía del lino tuvo un desarrollo muy notable, sobre todo en las zonas del litoral y en algunos valles del interior.
La época de mayor apogeo de esta industria artesanal comprende desde mediados del siglo XVIII hasta los primeros años del siguiente siglo, período en el que, además del lino que se cosechaba en el país, se tejía lino de fuera, procedente de los países del Mar Báltico, que entraba a través de los puertos de Ribadeo, Carril y Vigo. Una vez confeccionado el lienzo, se exportaba hacia tierras de Castilla o América.
Con la llegada del lino foráneo se produce un descenso en las cosechas de lino autóctono, que con el paso del tiempo fuera perdiendo calidad por falta de renovación de la semiente.
Sin embargo, como recoge este dicho: O liño de Holanda, pesa e non anda (que no rendía al tejerlo). El lino del país estaba mejor valorado.
A partir del segundo tercio del siglo XIX este tipo de artesanía comienza a entrar en crisis como consecuencia del elevado aumento de los impuestos arancelarios sobre el lino importado y la competencia de una pujante industria textil inglesa y catalana. A pesar de que esta actividad continúa en Galicia hasta mediados del presente siglo, su función quedó reducida al autoconsumo familiar en épocas de escasez económica como sucedió después de la I Guerra Mundial o en los años de la posguerra.
En los últimos años algunas asociaciones se están interesando en recuperar la artesanía del lino, que en otros tiempos se extendió por la mayor parte del territorio gallego. En la comarca de A Costa da Morte, sobre todo en Bergantiños y Soneira, tuvo un gran desarrollo.
La Asociación Amigos do Liño, del Ayuntamiento de Zas, lleva varios años realizando una importante labor en este campo, llevando a cabo varias actividades para dar a conocer lo que fue esta importante artesanía: como la participación en exposiciones, la apertura del Museo do Liño, así como la celebración cada año, durante el invierno, de una comida tradicional, igual que se hacía en las antiguas fiadas, a base de migas, bacalao y papas de arroz.


 

Sombreros de paja
En el Ayuntamiento de Mazaricos y en otras partes de la Comarca de Xallas aún se conserva la artesanía de hacer sombreros de paja. Hasta hace pocos años por estas tierras era muy frecuente, tanto en verano como en invierno, ver a las mujeres con esos sombreros. En la actualidad este tradición se va perdiendo pero todavía no desapareció.
Blandina Quintáns, que vive en San Cosme de Antes (Mazaricos), es una de estas artesanas que aún sigue haciendo estos sombreros. Ella fue la que nos explicó la técnica de cómo se hacen:
Se recoge la paja de trigo cuando se siega, o de centeno cuando la espiga comienza a echar el grano, y luego se seca.
Se cortan las pajas con un cuchillo entre los nudos. Para que la paja doble mejor y no rompa es preciso mojarla. Con estas pajas se hace el trenzado, utilizando entre cinco y nueve pajas a la vez. Si el trenzado lleva pico se pueden utilizar hasta seis, y sin pico hasta nueve.
Un sombrero de paja fina lleva unas 24 brazas de trenza. Una vez acabada la trenza se hace el cosido, trabajo también delicado y laborioso. Se comienza por el fondo, después por la tapa, luego la copa y por último el ala.
Una vez acabado el sombrero se pone la guarnición de tela negra alrededor de la copa y una cinta de barbilla en el borde del ala.

 
 

Adaptado de "Costa da Morte. Guía Turístico-Cultural"
Editado por Asociación Neria
www.neria.es

 
 
 
 
 
 
   
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