La
gastronomía o arte de cocinar, entendida de un modo generalizado,
es una preocupación de la sociedad actual que disfruta
de un cierto grado de bienestar. Esta preocupación en
otros tiempos estaba vinculada tan sólo a las clases
privilegiadas, representadas en Galicia por la nobleza o por
la burguesía villega o ciudadana.
Pocas comarcas gallegas disponen de productos naturales de
tan buena calidad como A Costa da Morte. De su extenso litoral
se extraen todo tipo de pescados y mariscos,
y en las tierras del interior se producen excelentes carnes
de vacuno, que constituyen una materia prima de primera
calidad para la elaboración de inmejorables platos.
Por lo tanto, la cocina de nuestra comarca muestra una representación
de la cocina gallega, ya que existen casi toda la variedad
de productos que encontramos en el resto del país.
Pero, sin lugar a dudas, los mejores platos son aquellos que
se elaboran con productos procedentes del mar.
Puede
resultar excesivo hablar de una cocina propia; sin embargo,
hay platos que en esta zona se preparan de un modo singular.
Excepto las ostras y vieiras, procedentes de las Rías
Baixas, tenemos aquí todo tipo de mariscos. La mayor
fama la llevan los percebes, sobre todo los
de O Roncudo (Corme), Camelle, Muxía o Fisterra. En
la villa de Corme se celebra una fiesta de exaltación
de este apreciado marisco, por el mes de julio. Pero si el
percebe se considera el marisco rey de esta costa, las nécoras,
centollos, bueyes, langostas o lombrigantes, tienen
igualmente una gran presencia. En la década de los
cincuenta y sesenta, gran parte de la flota pesquera durante
los mesos de verano se dedicaba a la pesca de estos mariscos.
La preparación de los mariscos no precisa ningún
tipo de receta; simplemente se comen cocidos, en agua con
unas hojas de laurel. Algunos, como la langosta, se pueden
preparar a la plancha.
Los
mariscos de concha, sobre todo berberechos, almejas
o navajas, tienen también una importante presencia
en las rías de Corcubión, Camariñas y
Laxe. Tienen fama los berberechos de la Ensenada de A Insua,
en la desembocadura del Anllóns. En el mes de agosto
se celebra en el Ayuntamiento de Cabana una fiesta para dar
a conocer este modesto marisco, que como bien dice Álvaro
Cunqueiro, crudo, es como mejor se aprecia su sabor natural
a mar. Pero también están muy apetitosos abiertos
al vapor o con arroz. La almeja, igual que en el resto de
Galicia, se prepara en salsa marinera.
Los fisterráns son los que más se dedican a
coger longueirón, marisco que en estos
últimos años está adquiriendo una buena
aceptación en el mercado. A la plancha es como más
se consume. En la villa del Cristo, por el mes de agosto,
se celebra A Festa do Longueirón.
El
pulpo, una de las especies más abundantes
en nuestro litoral, se prepara sobre todo a feira, es decir,
cocido, servido en platos de madera, con sal, aceite de oliva
y pimiento. Pero también se puede tomar guisado o en
empanada.
La variedad de pescados es tan abundante que resulta difícil
hacer una enumeración de todas las especies que se
consumen: rodaballo, lenguado, mero, merluza, besugo,
abadejo, robaliza, pinto, maragota, sardina y jurel
son las especies más conocidas. La caldeirada, plato
que inventaron los propios hombres del mar, es como más
se prepara el pescado. El mero, el congrio, el pinto,
la maragota o el abadejo son las especies más
apropiadas para la preparación de este plato.
Su
secreto, además de la buena calidad del pescado, está
en salarlo unas horas antes de cocerlo y en la ajada que se
le haga. En cualquier de nuestros puertos pesqueros se pueden
tomar excelentes caldeiradas. Los pescados planos, como el
rodaballo, o el lenguado, como mejor están
es a la plancha o a la brasa.
Uno de los platos que mejor podemos saborear en todo nuestro
litoral en los mesos de verano son las sardinas asadas.
Alrededor de una sardiñada se hacen muchas de nuestras
fiestas y foliadas. La sardina fue desde siempre uno de los
peces más consumidos por la gente del mar. El poderlas
conservar con sal permitía disponer de ellas en cualquier
momento. Picadillo, en su libro de cocina, nos habla de estas
sardinas revenidas, que se consumían acompañadas
de cachelos. La sardina pequeña o xouba, se prepara
frita, en caldeirada o en empanada, con masa de harina de
maíz, resultando este último uno de los platos
más típicos.
Tienen también cierta importancia en la comarca el
consumo de pescados de río. Tanto
O Anllóns, como el Grande o Xallas son buenos ríos
trucheros.
En Ponteceso se celebra por el mes de abril A Festa
da Angula, para conmemorar la captura de esta especie
en el río Anllóns.
Pero
si los mariscos y pescados constituyen los mejores platos
de nuestra comarca, la carne también es un producto
abundante y de buena calidad. En cualquier restaurante podemos
degustar exquisitos platos preparados con este producto. Debido
a la influencia de nuestros emigrantes de Sudamérica,
son abundantes los restaurantes que preparan carne
a la brasa. En A Festa do Embalse, que se celebra
la primera quincena de agosto en el Ayuntamiento de Mazaricos,
se hace una churrascada para todos los asistentes.
También en Cee, durante las fiestra patronales del
mes de agosto, se hace A Festa do Cocido.
Los callos, constituyen uno de los platos más tradicionales
de nuestras fiestas y ferias. El primer día de las
fiestas de San Cristóbal de Carnés, tiene lugar
A Faguía, tradición que consiste en repartir
callos a todos los asistentes.
Cuando
estamos en el tiempo, tampoco falta en nuestros restaurantes
el típico plato gallego de lacón con
grelos.
La caza, en su época, la podemos saborear en ciertos
restaurantes de la zona.
Nuestros postres poco se diferencian de los de resto del país.
Hay postres de época que se siguen cocinando como as
filloas o las orejas del Carnaval; o los
tradicionales postres de nuestras fiestas: bizcocho, brazo
de gitana o tarta de diferentes tipos.

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